Montmajor. Tornada pel estret del Bosc del Quer. 

Descripció de la ruta

Califico la ruta de Muy difícil por el tramo de bajada, sin camino ni señalización y con mucha pendiente, comprendido entre el coll de la Bassa y el enlace con el GR-83. No aconsejo al lector/lectora que realice el descenso por donde se plantea, a no ser que sea un amante de la aventura, explorador/a de antiguos caminos o disfrute de terrenos inhóspitos. 

Comenzamos desde el hostal de la Vall d'en Bac y vamos al inicio de la pista que se dirige a Oix por el GR-1. Seguimos su señalización hasta llegar al coll de Toralloles (ICGC) o del Reverter (Alta Garrotxa Alpina). 
Aquí dejamos el GR y giramos en dirección al Mont Major (cartel local). A partir de este momento seguiremos por un sendero con hitos y señales de pintura azul hasta llegar a la collada de la Costa (sin topónimo ICGC), donde dejamos por la izquierda el sendero que se dirige al Passant Nou y continuamos en ascenso hasta el coll de Galters (Alta Garrotxa Alpina). Ya no queda nada para llegar a la cima, que alcanzamos después de superar un camino y carena muy rocosos. 
Vistas bastante reducidas pero todo el cordal pirenaico en el horizonte, ligeramente limitado por el cercano Comanegra. 
El descenso lo realizamos en busca del coll de la Bassa. Cuesta encontrar el inicio del sendero, pero según bajamos el camino se va haciendo más evidente hasta que llegamos sin problemas al coll. A partir de aquí el descenso se complica. 
De momento hay hitos que marcan el camino. Seguimos su rastro hasta llegar a un claro en el bosque, donde vemos que de cara continua un rastro muy tapado y por la derecha hay un par de pozas secas. Bajamos hasta ellas y giramos a la derecha. 
A PARTIR DE ESTE PUNTO (como dice un conocido mio) HAY QUE SABER RASTREAR VIEJOS CAMINOS. 
Con el GPS en la mano vamos siguiendo sobre la linea del sendero marcado en el mapa de Alpina de la Alta Garrotxa. Se camina suficientemente bien, con algunos tramos dudosos, hasta que llegamos a un punto donde hay que girar a la izquierda, al encontrarnos con una pared rocosa. A partir de aquí la cosa se complica totalmente. No tiene mucho sentido explicar como y por donde lo hacemos, dado que solo vemos zonas de tierra removida por las pisadas de otros caminantes y tenemos que ir buscando las zonas de paso entre árboles que tapan el rastro y zigzagueando para evitar en lo posible el fuerte desnivel y los restos enganchosos de las zarzaparrilas que cuelgan de los árboles, pero el caso es que llegamos una plaza carbonera, donde encontramos de nuevo traza clara, hasta bajar a las ruinas de Collsesmoles. 
A partir de aquí se complica de nuevo la marcha. Quizás lo más adecuado hubiera sido buscar el trazado del camino que el mapa de Alpina dice que baja a Cal Quic. Si que está claro, parece, el sendero que se dirige al pla de la Costa. El primero no lo encontramos y el segundo, más evidente, nos haría retroceder muchos metros, así que volvemos a intentar seguir el sendero del mapa que se dirige a la Caseta. Con árduo esfuerzo llegamos a la propiedad. 
No encontramos a nadie y aprovechamos para almorzar en unas mesas de pícnic que tiene ubicadas en un espléndido campo arbolado, con una fuente de agua fresca en un lateral del edificio. Si hubieramos encontrado al amo igual hubieramos tenido que dar explicaciones, pero también hubieramos encontrado un modo mejor de salir de allí. El caso és que el camino marcado por el mapa nos dirige a una antigua pista, ya perdida, donde hemos de saltar una puerta para bajar al encuentro de la riera d'Oix. 
Tras buscar como pasar a la otra orilla, salimos a un campo. Buscamos también como continuar, hasta que finalmente enlazamos con el GR-83. Se acabaron las dudas, dificultades y problemas. Ya no nos queda nada más que seguir las señales de pintura de este sendero para remontar el desnivel que nos separa hasta llegar al Seguer de Pera y realizar los últimos 2.800 metros de camino hasta volver al hostal del Bac.